sábado, 16 de mayo de 2015

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LA CULTURA ESCOLAR DETERMINA O ES CONSTRUIDA DESDE LA ESCUELA

           En el presente trabajo trataremos los siguientes temas: Importancia de la cultura escolar como generadora de cambios; cultura escolar y su resistencia al cambio; maneras de generar cambios en la cultura escolar; reconstrucción cultural del cambio, dando una breve explicación sobre ellos y daremos una opinión personal para poder entender mejor el tema.
Comencemos dando la definición sobre cultura escolar: El conjunto de creencias, valores, hábitos y normas dominantes que determinan lo que un grupo social considera valioso en su contexto profesional, así como los modos políticamente correctos de pensar, sentir, actuar y relacionarse entre sí; como aquellos aprendizajes que se dan dentro de la institución escolar, las pautas de relaciones que se establecen así como, los significados y comportamientos. La escuela es el centro donde se realiza esta interacción entre la cultura experimental adquirida en la familia y la cultura escolar.
La cultura escolar se va transmitiendo de generación en generación, a medida que se desarrolla y se adapta a los cambios; su fortalecimiento es clave para el cumplimiento del proyecto educativo que esta tenga.Tomar como núcleo del cambio la cultura escolar significa priorizar los valores, modos de trabajo y expectativas compartidas sobre la acción diaria. Desde este enfoque se tratará de considerar como objetivo del cambio organizativo las imágenes, valores y significados compartidos en el modo de trabajar, y no primariamente los cambios a nivel de estructura burocrática o formal. Contamos con todo un amplio corpus de literatura sobre cultura y cambio educativo que evidencia el factor inhibidor y conservador que desempeña la cultura en el desarrollo de innovaciones curriculares. (Bolivar, 1996)
Se puede entender que la cultura escolar no es rígida, es más bien flexible y debe ir cambiando y ajustándose a las necesidades que puedan surgir de los miembros de la comunidad escolar, especialmente en función de las características y necesidades de los propios alumnos. La cultura escolar, debe ir al ritmo de las nuevas generaciones, por tanto es posible ir modificando ciertos aspectos en la medida que las necesidades así lo ameriten y la Escuela debe ir moldeándose a ellos y ellos a la institución. Por tanto, hay que tener una posición de flexibilidad en todo sentido; la idea es que los cambios y ajustes que resulten necesarios ayuden a reforzarlas.El cambio para que suponga una mejora debe generarse desde dentro, más que por mandato externo; y proponerse capacitar al centro para desarrollar su propia cultura innovadora. La institucionalización de innovaciones, lejos de ser un problema técnico, es dependiente del grado de congruencia/disonancia con la cultura escolar existente:"Se evidencia la interacción entre cultura e implementación de una innovación. La naturaleza de la reacción organizativa cuando un centro escolar implementa una innovación depende de la cultura existente y determina en gran medida el éxito o fracaso de una innovación". Cómo los patrones de cultura profesional del profesor influyen y son influidos por el cambio educativo es decir las relaciones recíprocas entre cultura profesional, estructura organizativa escolar y la implementación del cambio educativo. (Bolivar, 1996)
La Escuela se convierte entonces, en un espacio protegido y orientador para sus alumnos, fortaleciendo en ellos la dignidad, la autonomía, la responsabilidad, el orgullo de hacer las cosas bien, la confianza en sí mismos y en su pleno potencial. Lo anterior es fundamental en la etapa del desarrollo en la que se encuentran nuestros jóvenes, donde están for­mando una identidad independiente y dando sus primeros pasos hacia la construcción de su futuro. (Fundación Origen, 2010)
Esta reconstrucción cultural conlleva un proceso de aprendizaje: "es el centro -comenta González (1992: 85)- el que tiene que aprender y capacitarse como organización para ir mejorando cotidiana y continuamente. Por ello, los procesos que se desarrollen para provocar cambios han de constituir una fuente de aprendizaje que posibilite ir haciendo las cosas de otro modo, como parte de la vida cotidiana de la escuela". (Bolivar, 1996).
Es importante tomar en cuenta que el profesorado esté dispuesto a hacer un compromiso serio por un cambio en sus concepciones y prácticas, lo cual exige al menos tres condiciones:1) Tener conocimiento: Tener acceso a nuevos contenidos (teorías, conceptos, modelos, metodologías) que le permitan innovar sus enseñanzas.2) Querer cambiar: Porque apela a la dimensión afectiva del individuo (sentimientos,                                        motivaciones, disposiciones). Si un docente tiene conocimiento pero no se compromete con el cambio poco se puede esperar. Movilizar al profesorado para que quiera hacer las cosas de una manera diferente es el gran desafío. Se dice que hay programas de formación "a prueba de profesores" porque después de haber tomado un curso o taller, al volver al aula el peso de la inercia y la rutina hacen que todo siga igual o casi igual. No hay compromiso con el cambio ni la convicción de que merece la pena siquiera intentarlo.3) Poder cambiar. De poco vale tener conocimiento y estar comprometido con el cambio tener buena disposición, si en su centro de trabajo no existen condiciones reales para que el profesorado pueda poner en práctica los nuevos aportes aprendidos. Para que los centros escolares se muevan en la dirección deseada, las autoridades responsables deberán crear las condiciones mínimas que lo hagan posible, brindando los apoyos necesarios para que los profesores puedan iniciar y sostener en el tiempo la innovación en el aula. La motivación y el acceso a nuevas oportunidades para continuar aprendiendo a lo largo de la vida, por parte del profesorado, resultan esenciales. (Educativos, 2011).


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